Como si fuera la última gota, Iker Casillas saca a sus críos de la cantera y deja a todo el mundo con la boca abierta. No es la primera vez que vemos decisiones impulsivas que dañan la imagen del club, y ahora hasta la familia del ex‑portero se ve arrastrada al escándalo. Me pregunto si la directiva está haciendo lo suficiente para proteger la cantera de este tipo de drama, o si simplemente se queda de brazos cruzados. ¿Alguien ve alguna señal de que la política de jóvenes vaya a cambiar, o seguimos con la misma gestión de siempre? Vamos a debatir, que ya basta de silencios.